En los últimos años, notables se han logrado avances en Medicina Perinatal, que es debido no sólo a los conocimientos proporcionados por la investigación básica, pero, sobre todo, a la introducción de nuevas tecnologías de diagnóstico en nuestra especialidad. Un buen ejemplo de ello es la variada y espectacular tecnología ahora disponible para su uso en el diagnóstico prenatal y la vigilancia fetal. De particular importancia aquí son los posibles avances que se están realizando por las diversas formas de Doppler, así como la ecografía tridimensional. En cierto modo, estos procedimientos son la culminación de un largo proceso que comenzó el día en que alguien logró escuchar el latido cardíaco fetal y comenzó a sacar las conclusiones prácticas del descubrimiento. Sin embargo, la nueva tecnología también ha traído consigo una serie de problemas, tanto en términos de metodología científica y la evaluación de la verdadera calidad de la atención clínica. Es posible que nuestra prisa en la introducción de determinados procedimientos, motivada por el deseo de mejorar nuestra capacidad de diagnóstico, nos ha impedido la aplicación del necesario rigor en nuestro análisis inicial. Por lo tanto, es hora de reflexionar sobre el actual estado de cosas y, a partir de una perspectiva de evidencebased medicina, tienen el objetivo de alcanzar la mayor calidad posible en el seguimiento del feto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada